Ken Robinson dice que en todos los países del mundo están reformando la educación pública, por dos razones. La primera razón es la económica: intentan educar a los niños para que ocupen un lugar en la economía del siglo XXI. Pero él se reafirma en que esto es imposible, porque no sabemos cómo será la economía mañana. La otra razón es cultural: “crear en los estudiantes sentido de identidad cultural”. A los niños se les inculca que si se esfuerzan teniendo un buen rendimiento académico, más tarde tendrán un buen trabajo.
Afirma que se está practicando un modelo educativo que ha sido estructurado en una era diferente: en el marco de la revolución industrial y la cultura intelectual de la Ilustración. En este contexto surge la educación pública, gratuita, pagada por los impuestos, como una idea revolucionaria, que sostiene que los niños de la calle y los niños pobres deben tener acceso a la educación. La educación pública crea dos modelos de personas: con estudios académicos son inteligentes, en cambio las personas que no los tienen no son personas inteligentes. Lo dañino de este pensamiento es que muchas personas brillantes creen que no lo son porque han sido evaluadas siguiendo este concepto de mente.
Piensa que el sistema educativo no cambia, por lo tanto los menores se aburren ya que cuando están de cara al futuro piensan que no han aprendido nada, porque no han descubierto su talento ni las capacidades que tienen para hacer las cosas.
En la actualidad el mundo necesita que los jóvenes sean creativos y estén motivados, algo que a día de hoy es difícil encontrar por el sistema educativo actual
Por otro lado, también se encuentra la necesidad de que todo en la educación sea objetivo y racional, propio de las ideas que surgieron en la Ilustración. Para medir la inteligencia de una forma objetiva se diseñó el cociente intelectual. En estas pruebas, se incluyen solamente ciertos conocimientos y aspectos mientras que otros muchos se quedan fuera. En los últimos años, se ha desarrollado la “teoría de las inteligencias múltiples” que considera que no existe una solo inteligencia sino que hay varias y que podemos ser buenos en una cosa y no tanto en otras.
El TDH es muy significativo en ambos vídeos. Los expertos defienden que sí que existe este trastorno, ¡una de las causas puede que sea nuestro sistema educativo actual en el que se siguen enseñando cosas de poco interés para los alumnos. La escuela tiene que centrarse en motivar a los alumnos y ayudarles a descubrir aquello que les gusta.
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